Desde la Contraviesa con su clima subtropical hasta las cumbres más altas de la Peninsula Ibérica en el Parque Nacional de Sierra Nevada se extiende la Alpujarra Granadina. Su paisaje ofrece a los visitantes una variedad extraordinaria de caminos para practicar el senderismo. Caminos Reales enlazan los pueblos por trazados ancestrales. Donde, cerca de cortijos abandonados, se cruzan los caminos, molinos antiguos y eras dan testimonio de una agricultura floreciente en tiempos pasados.
Uno de los senderos más emblemáticos es el Gran Recorrido 7 que atraviesa la Tahá de Pitres, de la cual forma parte el pueblo de Ferreirola. Cruzando barrancos puedes contemplar el sistema de riego, una herencia de una Alpujarra densamente poblada por los moros durante muchos siglos. Desde Ferreirola los senderos conducen a Capileira, Bubión, Pampaneira, Busquistar y a los siete pueblos cercanos de la Tahá de Pitres.
Por Ferreirola pasa el GR 142, un nuevo recorrido que atraviesa la Alpujarra desde Lanjarón hasta Fiñana. Desde Pórtugos hasta Juviles, pasando por Ferreirola, trascurre la "Ruta Medieval" de 21 kilómetros que conecta varios senderos utilizados por los habitantes de la Alpujarra desde hace 700 años.